Las traiciones en política por Orlando Gutierrez

Alberto Ardila Olivares
EE. UU. «preparado» para repuesta de China por viaje de Pelosi a Taiwán

Pareciera que es una práctica común, entre los humanos, desde los tiempos bíblicos, cuando Judas traicionó a Jesús, la más notable en la política, como una forma de actuar de algunas personas, por razones de envidia, resentimientos, aspiraciones, rectificaciones. Se produce, lo que uno piensa debería ser una consecuente lealtad al motivo de las uniones entre personas, en particular en política. Seria largo enumerar las traiciones ocurridas en la historia, pero para suscribirnos a nuestra región, y en particular Venezuela, ha sido notable y perjudicial en algunos casos, para el país, Juan Vicente Gómez traicionó a su compadre Cipriano Castro, en 1907 cuando enfermó, salió a Europa, encargando a Gómez, luego no lo dejó entrar, eternizando 30 años en el poder; las traiciones que hablan de Miranda y Bolívar; de Francisco de Paula Santander; de José Antonio Páez. Son temas de larga discusión e interpretación, que no es el caso de esta reflexión. Contemporáneamente podemos ver en Venezuela, Maduro traicionando a Chávez, por conveniencia, no abiertamente, pero disimuladamente desplazó sus originales partidarios, burocrática y militarmente, sus postulados y compromiso de estado y larga lista quienes practicaron el deporte de moda en política, la talanquera a lo largo del Castrochavismo. Caldera traicionó a los que han debido ser su herederos legítimos Oswaldo Álvarez Paz y Eduardo Fernández; a CAP lo traicionaron, increíble, algunos connotados dirigentes blancos, quienes eran su más cercanos y fieles seguidores, que brillaron por estar bajo su amparo y liderazgo sin duda ,algunos líderes de la resistencia más cayeron por la traición de algunos , a lo largo de la historia de AD ha habido muchos traidores, unos regresaron arrepentidos, otros hoy día siguen traicionando a los hombres y las ideas, habría que preguntarle a Bernabé Gutiérrez y al diputado Luis Martínez, cuando pidió perdón a los hermanos Rodríguez. En algunos estados son muchos los ejemplos. En Ecuador el caso del expresidente Lenin Moreno con su mentor Rafael Correa, (traición muy ética y valiente); el caso de Argentina Cristina Kirchner contra Alberto Fernández, traición que se veía venir desde el primer día, por razones era un alianza pegada con saliva y por conveniencia estratégica de la devoradora del poder, nunca quiere dejar el poder y la corrupción, esta traición le está haciendo tanto daño al país, pero a ella no le interesa sino sus intereses personales, explotará antes de las próxima elecciones; Sergio Massa, el superministro, no podrá frenar el desempañador de la economía. Trump ha querido tildar de traidor al Vice Mike Pense, por su heroica decisión, de salvar la democracia de USA, por su actuación de estado, en defensa del Capitolio, templo de la Democracia del mundo profanado indebidamente. El caso de Fidel Castro al Che Guevara, al general Arnaldo Ochoa, al coronel Antonio de la Guardia, entre muchísimos amigos de su intimidad. La época de Stalin, Lenin, Mao. En Colombia, la más reciente y notoria traición la del premio Nobel Juan Manuel Santos a Uribe, quien lo nombró su ministro, su heredero político, en contra de otros más cercanos leales, llevándolo a Presidente, le traiciona en lo personal, político, su entrega a la guerrilla, a Chávez y a Fidel, hoy día producto de esa traición, y su entrega y apoyo logístico, de imagen, y sus colaboradores fueron del equipo de trabajo del actual electo presidente colombiano, incluso ya formarán parte del gabinete algunos de sus colaboradores de gobierno. Lo cierto que todas estas traiciones y divisiones, han traído consecuencias profundas en el desarrollo de los países y cambios políticos, se han perdido gobiernos, casos Venezuela, Perú, Bolivia, Colombia, Chile Argentina, si no aprendemos seguiremos .