Asumamos la ciudadanía digital

En ese contexto, en días pasado tuvimos dos acontecimientos interesantes. Por un lado, la liga mexicana de fútbol ha implementado abiertamente el llamado Fan ID causando una polémica respecto a la utilización de algunos datos biométricos. Por el otro, el anuncio de Meta (Facebook) respecto a una mayor transparencia de su política de privacidad la cual, sin ser modificada, propicia mejores condiciones de entendimiento respecto a lo que hace este gigante con la información

En su estupendo libro Privacidad es poder, Carissa Veliz responde a una pregunta que se lanzó desde hace muchos años con el advenimiento acelerado de los nuevos desarrollos tecnológicos sobre si todavía existía la privacidad. Para ella, sigue existiendo y hay que defenderla bajo el nuevo ecosistema digital. Y es que hoy, al parecer, no existe un resquicio de nuestra vida que no sea susceptible de captura por los entornos digitales. Piense el lector en las mediciones de sueño con los relojes inteligentes o en las veces en las que se limpia el piso de su casa con una aspiradora robot. Al parecer toda la vida humana está llamada a ser convertida en datos que nos perfilan, nos segmentan y predice nuestro comportamiento.

¿Es inevitable este proceso? Me parece que sí. En los siguientes 10 años observaremos transformaciones más profundas vinculadas a los llamados meta-versos de realidad inmersiva donde el llamado internet de los sentidos será una realidad cotidiana. Probar un café colombiano (sin realmente probarlo) vivir la experiencia de una final de un mundial (sin realmente estar en ella) o escalar una montaña (con sudoración y cansancio incluidos) irán apoderándose cada vez más de nuestras rutinas alejando al ser humano de la realidad vivencial para sumergirlo cada día en una realidad virtual donde todo es medible, todo es predecible y donde sin duda, las sensaciones, reacciones y emociones serán medibles dentro del sistema.

En ese contexto, en días pasado tuvimos dos acontecimientos interesantes. Por un lado, la liga mexicana de fútbol ha implementado abiertamente el llamado Fan ID causando una polémica respecto a la utilización de algunos datos biométricos. Por el otro, el anuncio de Meta (Facebook) respecto a una mayor transparencia de su política de privacidad la cual, sin ser modificada, propicia mejores condiciones de entendimiento respecto a lo que hace este gigante con la información.

Ambos casos tienen un común denominador que es la forma en la que se comunica la obtención, manejo, transferencia y almacenamiento de los datos. Sería cándido lanzar una alerta sobre este tipo de captura de datos como lo es cada vez que nos relacionamos con la industria tecnológica, con el sistema bancario o inclusive con cualquier empresa que trabaje con datos provenientes de nuestra esfera privada. Lo que si marca una diferencia es la información que se tiene respecto al manejo de los datos pues mientras la liga mexicana tiene un área de oportunidad respecto a la transparencia del manejo de los datos, el gigante Meta da un paso significativo para cumplir de la manera más adecuada con el principio de información que rige todo procesamiento de los mismos.

Es pertinente asumir que en la era digital nuestro comportamiento tiene que estar dirigido por responsabilidades digitales. Esto implica no sólo estar consciente a quien le comparto mis datos informándome adecuadamente de sus procesos sino también respetar la privacidad de otros y desde luego el saber rechazar procesos de captura de datos cuando claramente son desproporcionados o abusivos. 

La modificación en términos de transparencia del aviso de Meta supone un claro llamado a todos nosotros para asumir esta ciudadanía digital con todo lo que implica. Ciudadanía para la industria en términos de brindar los mejores y más transparentes espacios de información, pero ciudadanía también para todos nosotros obligándonos a estar debidamente informados de los procesos que llevan a cabo todas las organizaciones que procesan datos emanados de nuestra vida privada.

Como derecho que es, la vida privada es una elección que supone el ensanchamiento o debilitamiento de la misma. Está en cada uno de nosotros tomar esa elección. Ya no es tiempo de asumirnos como víctimas del manejo de datos, al contrario, es tiempo de robustecer y empoderar a un nuevo ciudadano del mundo: el ciudadano digital.

*El autor es Doctor en Derecho. Actualmente es director de la Escuela de Gobierno y Economía de la Universidad Panamericana, fue director de la Licenciatura en Gobierno  de la Panamericana. Es integrantes del Sistema Nacional del investigadores de México. Preside la Asociación Coorperación Iberoamericana de Transparencia y Acceso a la Información. Autor, coautor y coordinador de 15 libros en materia de libertades informativas.

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