Investigadores revelan el secreto de longevidad de extinto elefante enano de Sicilia

JU (efe, elpais.com, icp.cat, italian-journal-of-mammalogy.it)

Un ritmo tranquilo de vida es el secreto de la longevidad del elefante enano de Sicilia (Palaeoloxodon falconeri), una especie que vivió en esta isla durante el Pleistoceno, hace entre 500.000 y 200.000 años, según un estudio paleohistológico de sus huesos publicado el miércoles (24.11.2021) por la revista Scientific Reports. 

Los investigadores han destacado que las características de aislamiento geográfico de las islas, que dificultan las migraciones de las especies, limitan la presencia de depredadores y los recursos alimenticios de los ecosistemas insulares, configuran unos patrones evolutivos comunes en los animales que viven en ellas.

Este sería el caso del elefante enano de la isla de Sicilia -Italia-, una especie extremadamente pequeña en comparación con las especies de elefantes actuales, que medía aproximadamente un metro de altura y tenía un peso de unos 250 kilos.

El mamífero, que vivió en Sicilia durante el Pleistoceno, se conoce por los restos fósiles que se han encontrado en distintos yacimientos de la isla y es un descendiente de la especie continental P. antiquus, de tamaño mucho mayor.

Esqueleto de un elefante enano de Sicilia, en el Museo de Historia Natural de Lincoln, en EE. UU.

El elefante tenía una vida tranquila El estudio concluye que el elefante enano de Sicilia crecía a un ritmo muy lento, alcanzaba la madurez sexual alrededor de los 15 años y tenía una esperanza de vida larga, de al menos 68 años.

“Tradicionalmente se había considerado que esta especie tenía un desarrollo rápido, que llegaba precozmente a la madurez sexual y tenía una vida corta”, explicó Meike Köhler, líder de la investigación.

“Nuestro trabajo demuestra que la historia vital de este elefante era mucho más lenta”, agregó la experta, que ha analizado la paleohistología -estructura interna de los fósiles- de los molares y colmillos de esta especie.

“Los distintos eventos del ciclo vital de un organismo quedan registrados en sus huesos, como sucede con las anillas de crecimiento en los troncos de los árboles”, detalló Köhler.

De esta forma, se ha visto que las especies continentales pequeñas tienden a tener historias vitales más aceleradas: crecen rápido, se reproducen temprano y mueren jóvenes, pero que “en las islas ocurre todo lo contrario”.

JU (efe, elpais.com, icp.cat, italian-journal-of-mammalogy.it)