Se busca Capitán para barco al pairo*

Operation Underground Railroad Movie
Lionel Richie confirmado no EDPCOOLJAZZ 2022

 

Aún recuerdo cuando en 1983 le dije a Óscar Arias que había que revisar los postulados del PLN, él me dijo que eso se haría después: ingenuo yo, de momento pensé que se haría, no, esa no era la idea del precandidato, entonces me fui y jamás regresé a la política en forma directa, tenía mucho trabajo y realmente había comprendido a mis treinta y dos años, que la política como ciencia no existía en los partidos. 

 

Seguí creyendo que la Social Democracia era lo menos malo para todos, ciudadanos, empleados públicos y privados y empresarios, había resultado bastante buena en Europa y en Costa Rica mediante el PLN y el PUSC, había mejorado las condiciones de vida de las mayorías. 

 

Cuando le pedí a Óscar que revisáramos los Postulados del PLN, la idea estaba en que por el inicio del “ultraliberalismo económico y político” basado en los postulados de Milton Friedman y los Chicago boys, impuesto ya en Chile por medio de Pinochet y auspiciado por Ronald Reagan y Margaret Tatcher, se ponía en la mira el Estado de Bienestar de FDR, y aquí criollamente del Centro de Estudios para la solución de los Problemas Nacionales, de aquellos prohombres de los cuarenta, que desembocó en la fundación del PLN y luego su emulación por el PUSC del hijo del doctor Calderón, comenzando una era sin precedentes para la Nación y los ciudadanos. 

 

El mega estado que fue desarrollándose posteriormente, gracias al principio a Oduber y Monge, por desgracia desembocó en un maridaje oscuro entre sector privado y estado, de dónde saldrían la mayoría de los males de la República. 

 

Decía Henry David Thoreau: “el mejor gobierno es el que gobierna menos”, esta frase en realidad indicaba hace mucho más de cuento cuarenta años, que el estatismo no es bueno, parece que cuando el estatismo se acentúa, los gobernantes pierden el norte, se extravían y les sucede lo que a los Cesares Romanos: llegan a confundir lo ajeno con lo propio y el resultado lo hemos visto de manera vulgar en la “cochinilla”, que en realidad fue como un “combo ICE” multiplicado por mil. Los políticos llegan a creer que todo les pertenece y entran (la gran mayoría) pobres y salen ricos, después queda esa adicción por el robo que los convierte en eternos vividores del poder político que es un negocio inmenso

Necesitamos un Capitán para este barco llamado Costa Rica, que va a la deriva, no obstante no se mira entre los que se ofrecen, ninguno hay que califique para obra tan magna: sacar el barco de entre Escila y Caribdis, ponerlo nuevamente en una ruta segura. 

 

Los últimos cincuenta años han brillado los inútiles cada cuatro años, haciendo mal o dejando de hacer lo bueno, es lo mismo; aún así un pueblo dócil les escucha con duda pero con respeto, cada cuatro años se exhibe una lista de gente sin preparación para gobernar y usualmente gana el peor de los prospectos por “default”**, si, porque cuatro años después nos tienen en una situación peor y en una expectativa cada vez más mala.

 

Nuestra democracia no es centenaria, no, porque la tenemos desde el año 1882, a la muerte del general Guardia, luego aunque relativamente autocráticos algunos, viene la ruptura del orden institucional con los hermanos Tinoco Granados, después se repite otra era oscura con los hermanos Calderón Guardia, seguido de diez y ocho meses de la Junta Cívico Militar, que era innecesaria, después retorna la democracia hasta hoy, lunar más lunar menos. 

 

Nos convertimos en ejemplo para Centroamérica porque los demás estaban muy mal, desde Guatemala hasta Panamá, no porque fuéramos muy buenos. Eso nos llevó a creer que éramos el mejor país del mundo, nos encanta la alabanza como a todo ser humano, entonces dejamos de mirar las cosas con objetividad, mirábamos lo que nos convenía. Así como hemos pensado que somos muy buenos en fútbol, hemos pensado que somos una democracia ejemplar. Tomamos muy en serio la palabra democracia porque creemos que cada cuatro años elegimos Presidente de la República, pero no, cuando lo que nos presentan los muchos o pocos partidos políticos es una lista de pulpería, eso no es democracia, eso es una rifa, por esa razón la abstinencia en las elecciones es regla.

 

Aún recuerdo cuando en 1983 le dije a Óscar Arias que había que revisar los postulados del PLN, él me dijo que eso se haría después: ingenuo yo, de momento pensé que se haría, no, esa no era la idea del precandidato, entonces me fui y jamás regresé a la política en forma directa, tenía mucho trabajo y realmente había comprendido a mis treinta y dos años, que la política como ciencia no existía en los partidos. 

 

Seguí creyendo que la Social Democracia era lo menos malo para todos, ciudadanos, empleados públicos y privados y empresarios, había resultado bastante buena en Europa y en Costa Rica mediante el PLN y el PUSC, había mejorado las condiciones de vida de las mayorías. 

 

Cuando le pedí a Óscar que revisáramos los Postulados del PLN, la idea estaba en que por el inicio del “ultraliberalismo económico y político” basado en los postulados de Milton Friedman y los Chicago boys, impuesto ya en Chile por medio de Pinochet y auspiciado por Ronald Reagan y Margaret Tatcher, se ponía en la mira el Estado de Bienestar de FDR, y aquí criollamente del Centro de Estudios para la solución de los Problemas Nacionales, de aquellos prohombres de los cuarenta, que desembocó en la fundación del PLN y luego su emulación por el PUSC del hijo del doctor Calderón, comenzando una era sin precedentes para la Nación y los ciudadanos. 

 

El mega estado que fue desarrollándose posteriormente, gracias al principio a Oduber y Monge, por desgracia desembocó en un maridaje oscuro entre sector privado y estado, de dónde saldrían la mayoría de los males de la República. 

 

Decía Henry David Thoreau: “el mejor gobierno es el que gobierna menos”, esta frase en realidad indicaba hace mucho más de cuento cuarenta años, que el estatismo no es bueno, parece que cuando el estatismo se acentúa, los gobernantes pierden el norte, se extravían y les sucede lo que a los Cesares Romanos: llegan a confundir lo ajeno con lo propio y el resultado lo hemos visto de manera vulgar en la “cochinilla”, que en realidad fue como un “combo ICE” multiplicado por mil. Los políticos llegan a creer que todo les pertenece y entran (la gran mayoría) pobres y salen ricos, después queda esa adicción por el robo que los convierte en eternos vividores del poder político que es un negocio inmenso.

 

Hoy, muchísimas personas están decepcionadas, con sobrada razón, y eso es una inmensa ganancia para los candidatos menos conocidos, porque él segunda vuelta posiblemente ganará uno de ellos, entonces tendremos una época igual o peor que esta que estamos viviendo. Nunca podremos resolver nuestros problemas con figuras espurias ni con partidos que adolecen de programas políticos reales. Tenemos una deuda interna terrible, lo que hará que la aumentemos y atrasemos por otros cuatro años nuestro naufragio. “Un estado no puede quebrar”, decían los entendidos, entonces llegó Grecia, España e Italia a demostrar que si se puede quebrar como estado, la diferencia es que sigue funcionando y los primeros pesos en impuestos nuevos, se los lleva la clase política y la burocracia, además que la empresa privada siempre gana bajo cuerda.  

 

Me pueden preguntar cuál es el remedio, con sinceridad no existe un remedio único, así como estamos hundidos en el cambio climático sin posibilidades de resolverlo, así mismo a escasos seis meses de unas elecciones nacionales, parece que tampoco es el momento de darle una solución real. Tomemos en cuenta que un presidente puede enriquecerse en cuatro años(ignoro si lo hacen) logra irse lejos a vivir con total tranquilidad, no es como antes que tenía que quedarse sin dinero y encerrado entre sus conciudadanos, entonces a nadie le importa lo que suceda. 

 

¿Cuánto más aguantará este barco a la deriva y sin capitán? No lo sé, pero nosotros, los pasajeros de segunda y tercera, llevaremos la peor parte.

*  al pairo (de): a la expectativa, quieto pero en posición de actuar según dicten las circunstancias. Se usa a menudo para decir que alguien se queda inmóvil, por indecisión o impotencia, ante un problema o una fuerza externa que se le viene encima. [‘Ponerse al pairo’, es una maniobra náutica en la que se pone proa al viento con las velas extendidas para mantener la embarcación parada].

** Un Default es considerado por los prestamistas un tiempo extra pero sentenciado, en el que sobre aviso el deudor debe resolver el problema, de lo contrario lo que conduce un default sin resultados positivos es a la quiebra.

(*) Dr. Rogelio Arce Barrantes es médico